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Un canto, un tributo, una lección de vida, una narración conmovedora y una obra maestra digna de todos los honores
 
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The Pianist
(Reino Unido/Francia/Alemania/Países Bajos/Polonia, 2002)
Título en España The Pianist
Título en México El Pianista

[Ver Ficha Técnica] (Ver Ficha Técnica)

Por Alex

Sinopsis  Varsovia, 1939. Wladyslaw Szpilman toca a Chopin en la radio nacional polaca mientras los alemanes bombardean la ciudad, invadiéndola y confinando a los judíos al ghetto de la ciudad. Los judíos son trasladados a los centros de concentración, pero Wladyslaw enfrenta una odisea de salvación que le permite reencontrar un piano y salvar su vida gracias a un oficial nazi.

Confieso que en un principio cuestioné la propuesta (en el sentido de valorar si en verdad necesitamos más cintas del Holocausto) pero, tras pocos minutos, la esencia de la cinta quedó claramente mostrada: no se trata de una película más sobre este doloroso tema, ni se trata de un pretexto fácil para compadecer o justificar rencores; el trabajo más reciente del genio Roman Polanski (que ya le valió la Palma de Oro en Cannes este año) es un canto, un tributo, una lección de vida, una narración conmovedora y una obra maestra digna de todos los honores.

Más allá de narrar cómo un brillante pianista salvó su vida, la cinta habla de una visión que trasciende al perfecto tono logrado (diseño de producción, música, fotografía, carga personal), y permite a Polanski reencontrar una parte (auto)biográfica que habla de este evento en una forma tan hermosa que resulta imposible no comprender la necesidad de realizar este proyecto.

Polanski, polaco, vivió en Varsovia en la Segunda Guerra, y huyó de los Nazis siendo un niño, perdiendo a sus padres y a muchos amigos, con lo que la cinta permite narrar los traumas y aventuras propios del director pero, al narrarlo en la forma de alguien más (y recreando los textos de este pianista, una historia verídica), la cinta sirve como vehículo de memorias personales pero también de las una Polonia común: el mejor tributo posible a una de las ciudades que vivió la mayor crueldad del siglo. Polanski rechazó y cedió en su momento a Spielberg la dirección de La lista de Schindler, de modo que esta cinta le permite hablar del tema desde una perspectiva ajena pero igual de catártica.

¡Y vaya logro! La cinta es magistral, redonda, poderosa. La opción más simple al hablar de este tema es caer en secuencias gratuitas, pero aquí, el dolor no requiere esta gratuidad y se ofrece a partir de secuencias que duelen mucho pero que no se basan en fórmulas simples o de sentimentalismos: la realidad es suficientemente dolorosa y, salvo ciertas secuencias que explotan los sufrimientos judíos que ya hemos visto en otras cintas, la película llega a un punto en el que no hay vuelta atrás y el seguimiento que hacemos a Szpilman ofrece una narración como nunca se ha visto: no sólo hay judíos buenos, también los hay malos, hay policías judíos, hay amigos que se aprovechan de las situaciones, hay esperanza en donde menos se encuentra, y hay una salvación hecha con sudor, sangre y emociones encontradas, con fe pero también con miedo, con incidentes inverosímiles en un calvario extendido y lleno de humillación, hambre y encuentros milagrosos.

Y es que la historia es impresionante desde su base: Szpilman evitó la deportación, fue obligado a vivir en el corazón del ghetto de Varsovia, compartió la lucha, el sufrimiento y la humillación que representó lo que todos conocemos, y logró escapar escondiéndose en las ruinas de la capital donde un oficial alemán le ayudó a sobrevivir. ¡Un oficial Nazi!. El detalle es narrado en la obra con un poderío tal capaz de sacar lágrimas, pero no se presta a sentimentalismos y las lágrimas son de alegría y de dolor, de risas provocadas por una mala elección de abrigo, y de emociones complejas a partir de comprender que un hombre –un oficial alemán- pudo sentir algo y evitó una última venganza. El tributo a este oficial también existe y es poderoso y honesto, justo y digno.

El tributo cierra con el homenaje al mismo Szpilman, más allá de la historia: el rol de Adrien Brody es un acierto de proporciones inmensas, y un trabajo actoral magistral. Desde unos acordes iniciales al piano, hasta la expresión al salvar su vida en el incidente del abrigo, o la expresión serena en la búsqueda de ese oficial alemán que se conmovió con su piano. El espíritu representado por Brody es incomparable: un testigo musical de un evento brutal e innombrable, un esclavo que mantuvo su vida, un ser que perdiéndolo todo nunca perdió la voluntad de vivir, y cuyo virtuosismo rompe ahora las fronteras. La escena del piano mudo -ese piano que no puede tocarse- es hermosa, pero el momento de piano con el oficial es algo impresionante: la música lo es todo, y podemos entender lo que ocurrió con ese oficial y con su alma.

Como lo dice el tagline: la música es la pasión de este pianista, pero la supervivencia fue su obra maestra . Música para seguir vivo, la perpetuación de la vida a través de un arte, y una fuerza imponente capaz de unir a los dos elementos más contradictorios: un judío huyendo y un oficial nazi.

En términos fílmicos, la cinta es una producción clásica del género: un diseño de arte soberbio, un trabajo fotográfico sublime y una dirección global de toques maestros. Qué fácil hubiera sido explotar los sentimentalismos, qué fácil hubiera sido tener excesos en los maltratos; Polanksi logró algo épico, un triunfo absoluto.

Sobre la música, el trabajo de Wojciech Kilar es simplemente perfecto: acompañamiento limpio, refuerzo planeado, y con una estética impecable; con tonos clásicos judíos y con una orquestación sutil y poderosa, se convierte inmediatamente en uno de esos CDs obligados en cualquier colección.

Créanme, jamás -jamás- podrán escuchar el Nocturno en C# menor de Chopin sin recordar a este pianista y su historia...

Una obra maestra.

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Barcelona, Diciembre 2002 

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  Ficha Técnica
The Pianist

Título en España The Pianist
Título en México El Pianista

País de Producción de The Pianist / El Pianista Reino Unido, Francia, Alemania, Países Bajos, Polonia
Año de Producción de The Pianist / El Pianista 2002

Director de The Pianist / El Pianista Roman Polanski 
Guión de The Pianist / El Pianista Ronald Harwood (Basado en la novela de Wladyslaw Szpilman)
Reparto de The Pianist / El Pianista Adrien Brody, Thomas Kretschmann

Género de The Pianist / El Pianista Drama, Guerra
Estudio de The Pianist / El Pianista

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CineNgaños
Fechas de estreno
Fecha de Estreno en EUA 04 Diciembre 2002
Fecha de Estreno en España 13 Diciembre 2002
Fecha de Estreno en México 21 Marzo 2003

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