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Como siempre, una noche de sorpresas, de ilusiones y desencantos, de pasión y de amargura, de gritos y de silencios, de lágrimas y risas.
 
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Oscar 2003: La Crónica
La crónica dorada...

Por Luis

Dejando por unas horas el horror incandescente y apabullante de los bombardeos en medio Oriente, Steve Martin guardó la tristeza y los pesares tras bambalinas y salió para demostrar que en Hollywood el show debe continuar.

El carismático conductor, alguna vez Padre de la Novia, después de reirse un poco de los repúblicanos, de la nariz de la despampanante Nicole Kidman, del valor de Jack Nicholson en una tina y de agradecer a todas las actrices, actores y "creaturas" que no presumen de haber dormido con él, comenzó con las presentaciones.

La siempre hermosa Cameron Diaz abrió la noche como la primera estrella de un azul firmamento. Spirited Away inauguró el Aniversario de Diamante de Oscar como el mejor largometraje animado.

Inmediatamente después Keanu Reeves apareció sobre el escenario (quizás como un anticipo de la secuela de la joya de ficción de este año, The Matrix Reloaded) para decirle a Episodio II y a Spider-Man que este año, Gollum era el triunfador absoluto en el renglón de Efectos Especiales. The Two Towers ganaba sin ninguna sorpresa la categoría.

La elegancia, la sobriedad y la majestuosidad de Jennifer Connelly brillaron en el escenario cuando anunció al Mejor Actor de Reparto. Contra todas las expectativas, Chris Cooper con su soberbio rol como el ladrón de orquídeas en Adaptation, cargó la estatuilla hacia su casa.

Más tarde, la sensual Jennifer Lopez presentó las nominaciones para Dirección de Arte, donde el triunfo de Chicago daba el primer paso para perfilar a esta realización como la triunfadora absoluta de la noche. Aunque habría que esperar, pues aún faltaban varias sorpresas en el camino.

Jennifer Garner y un CGI de Mickey Mouse con anteojos para poder leer sus tarjetas, otorgaron el Premio al Mejor Cortometraje Animado al realizador de Los Chubbchubbs. En el rubro de Cortometraje, versión no animada This Charming Man levantaba la estatuilla.

El colorido glamour de los trajes y vestidos del Chicago de los años 20's le arrebataron a Frida y a Gangs of Nueva York cualquier esperanza en la categoría de Mejor Vestuario. Poco a poco, el mafioso musical cobraba fuerza al llevarse su segundo galardón de la noche.

Frida, la representante "cultural" de Miramax logró pintar su primer Oscar cuando la cinta de la iconoclasta mexicana resultó triunfadora en el renglón de Mejor Maquillaje.

Minutos más tarde, Sean Connery, con la música del 007 como fondo, se encargó de presentar de forma solemne pero carismática, las nominadas a Mejor Actriz de Reparto. Catherine Zeta Jones mostrando un embarazo a punto, subió al escenario sin ocultar la emoción, por recibir de manos del escocés, su preciado e inesperado premio. Chicago arrasaba la noche.

Elliot Goldenthal y la música de Frida se impusieron sorprendentemente al maestro John Williams y al dramático soundtrack de The Hours. Para aumentar la sorpresa, el compositor agradeció a su equipo, pero sobre todo a México, a quien dedicó este Oscar por Mejor Música. (Y caramba, debo decirlo... ¡Qué bien se sintió!)

Inmediatamente después de este momento, el Oscar a la Mejor Cinta Extranjera fue anunciado por una espectacular Salma Hayek. Todos pensamos en ese momento que El Crímen del Padre Amaro se iba a erguir con la estatuilla, pero, al igual que en los mundiales de Futbol, Alemania hizo lo suyo y en penales, la cinta Nowhere in Africa nos arrebató el Oscar a los mexicanos.

La cinta más nominada de la historia hasta esta noche había sido Mary Poppins con 13 nominaciones. Chicago la empataba ahora, y para sorpresa de todos, cuando se le entregó el reconocimiento por Mejor Sonido, llevaba un ritmo perfecto, cuatro Premios de cuatro Nominaciones. Afortunadamente para The Two Towers, el gangsteril musical no estaba nominad en el rubro de Mejor Edición de Sonido, lo que le permitió a la fantástica realización de Tolkien llevarse el premio en esa categoría.

Gael García subió entonces para presentar la interpretación de la 2a. canción nominada de la noche, escrita por Julie Taymor y Goldenthal para Frida. En un arrebato que demostró muchísimo coraje, el novel actor mexicano hizo el primer comentario político del evento pese a las indicaciones explícitas de la Academia. "...Si Frida estuviera viva, estaría de nuestro lado. A favor de la Paz..." sentenció Gael, al tiempo que recibía aplausos y algunos silencios.

Mejor Documental fue el reconocimiento a la cinta Bowling for Columbine cuyo Productor, acompañado del resto de los nominados y para seguir en ese tenor político hizo la declaración más fuerte del evento, declarándose contra la guerra y llamando a Bush Presidente ficticio de una guerra ficticia. La proclama fue recibida con ovaciones y abucheos. En el mismo rubro y también bajo el aire bélico, pero ahora en la categoría de Mejor Cortometraje Documental, Twin Towers resultó ganadora.

La Mejor Fotografía fue otorgada al talento ocular detrás de Road to Perdition. Un Oscar póstumo que fue recogido por el hijo del fotógrafo. Para muchos Road to Perdition debió estar en la quinteta... pero... ¿a cual de las cinco quitar para hacerle un espacio?

Chicago una vez más se impuso a sus competidores cuando levantó el galardón por la Mejor Edición. Nadie le arrebataría ya entonces el mérito de ser la máxima triunfadora de la gala.

Adrien Brody fue la enorme sorpresa de la noche cuando contra todos los momios y en una decisión políticamente correcta, dejó sentados a Jack Nicholson y a Daniel Day Lewis, para subir al escenario con el título de Mejor Actor, besar apasionada e inesperadamente en la boca a Halle Berry, agradecer espontáneamente un Oscar que ni él mismo esperaba y dar un emotivo discurso pacifista que fue bien recibido.

En el renglón de Mejor Canción y con la penosa ausencia de Eminem... ¡El mismo Eminem resultó ganador! Tremenda sorpresa fue la victoria de esta composición fuerte y emotiva; y no es sorpresa que el rapero resultara triunfador, sino la derrota del reconocidísimo grupo U2 con una canción pro americana en tiempos de guerra. Bien por Eminem.

Peter O'Toole, el hombre que dijo siempre actuar alcoholizado, en medio de una lluvia de aplausos agradeció por todas las veces por las que fue nominado y nunca ganó. El hombre de las siete nominaciones, previo a su breve discurso, tomó su Oscar de Homenaje y mirándolo socarrónamente dijo "...Siempre una novia, nunca una esposa."

Nicole Kidman sin asombros en la categoría y nominada por segundo año consecutivo fue, en medio de lágrimas, la indiscutible ganadora como la Mejor Actriz.

Ronald Harwood fue otro de los enormes asombros cuando su nombre fue el pronunciado como el Oscar al Mejor Guión Adaptado. Esto abría la posibilidad de que El Pianista se convirtiera en la sorpresiva reina de la noche. Adaptation fue la gran perdedora en este rubro del guión; tal vez porque la mitad de sus letras fueron originales y la otra mitad, adaptadas. En la misma área, pero en la categoría de Guión Original, Pedro Almodovar y su Hable con Ella se llevaron el Oscar hasta el otro lado del charco.

Roman Polanski, ausente en la ceremonia, le sacó el galardón del bolsillo a Martin Scorsese como Mejor Director. El premio recaería indudablemente en uno de los dos directores, pero la decisión fue dolorosamente triste para el amante de las calles de Nueva York. ¿Pesarían sus últimas declaraciones referentes al conflicto iraquí? Esta situación inevitablemente convirtió a Gangs of New York en la enorme perdedora de la noche al no levantarse de sus asientos ni una sola vez.

Finalmente la pregunta final ¿Quién merecía el Oscar a Mejor Película?, ¿El fantástico musical Chicago, que ganaba la mayoría de las estatuillas? ¿o El Pianista que arrebataba los reconocimientos más importantes?

Es un momento triste para el mundo, y la Academia votó por las menos lágrimas posibles. La leyenda Kirk Douglas, acompañado de su hijo Michael, haciendo gala de su peculiar sentido del humor, pusieron la corona sobre la testa de Chicago, que se convirtió en la triunfadora absoluta de la Ceremonia del 2003.

Como siempre, una noche de sorpresas, de ilusiones y desencantos, de pasión y de amargura, de gritos y de silencios, de lágrimas y risas; pero después de todo ¿No son así la películas?

Good Night folks.



Ciudad de México, 24 Marzo 2003 

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