[home]
...la única columna de cine donde los críticos no estamos amargados
Buscar...

Destacamos

Anuncios


 
Ruego todos los días para no caer en la tentación de estos males y verme libre de los síntomas de una enfermedad progresiva e incurable.
 
Newsletter
Suscríbete al newsletter sobre las actualizaciones y noticias de este sitio:


Estás en: home » editorial » Manifiesto Cinematográfico

Manifiesto Cinematográfico

Por Luis

Permítanme hablar en esta ocasión de una especie muy particular del mundo cinematográfico; una que al parecer surge de la nada, pero se siente con el divino derecho de criticarlo todo; deambula por las salas alimentándose de películas y de los rumores surgidos en torno a éstas; tiene un ego monstruosamente gigantesco y una pluma muy amarga. Un ser que considera tener en sus letras, la verdad universal en cuanto al 7o. arte se refiere. El Crítico de Cine.

Déjenme explicarles cómo funciona el pequeño universo de este ente en cuestión.

Las distribuidoras de películas envían vía e-mail o correo, una invitación a la redacción de los distintos medios, (llámese periódicos, revistas, programas de radio, TV, Portales web, etc.), para asistir a la función de una cinta previa a estrenarse. Desde ese momento, la glándula EGOrípara del Crítico comienza a secretar millones de hormonas. Primeramente se siente agradecido por la invitación; una hora más tarde piensa que la Distribuidora tenía la obligación de hacerlo y finalmente, cinco minutos después, está plenamente convencido que la función no se hubiera podido realizar sin su presencia.

Llegado el día de la Premiere, el Crítico se presenta; ahí, hay un montón de entes de su misma especie, con los que habla, se abraza y congratula por ser los elegidos para hablar el lenguaje Spielbergiano, conocer los avatares Kubrickistas y ser uno de los pocos que podrían entender la locura pasional de Woody Allen por Manhattan. Después de todo, él, como sus compañeros son infalibles Críticos de cine.

La cinta comienza y desde su inicio, el Crítico está a la espera del más mínimo error para anotarlo y empezar a maquinar maquiavélicamente qué palabras utilizará en su artículo para denotar tan tremenda falla y desazón de la cinta. Para cuando la película termina, el Crítico suele decir ¡Es absolutamente una basura!, ¿Cómo se atreven a filmar esto?

Préstamente se dirige a su oficina; una vez ahí, afila su teclado y comienza a apuñalar y destazar cuidadosamente cada escena de la cinta a la que cordialmente fue invitado. Finalmente su artículo es terminado, llevado a la redacción y publicado. Y he ahí, que cuando la letra está ya impresa o difundida, el Crítico se siente dueño de la verdad absoluta. No hay nadie que pueda o se atreva a contradecirle. Después de todo, él es el experto.

Así mis estimados lectores, no fue una sorpresa encontrar muchas opiniones absurdas y mal fundamentadas cuando Moulin Rouge se estrenó; meses después, cuando la Academia le dió 7 nominaciones, los críticos se aprestaron a decir que era lo máximo, olvidándose que alguna vez mencionaron (palabras textuales de uno de ellos), que era una muestra más del mal gusto de Luhrman. Es tan inmensamente superflua esta especie, que alguna vez leí en un artículo publicado en los Estados Unidos, que Amores Perros era la única cinta buena que había salido de México. Juzguen ustedes el nivel de omnipresencia absoluta y tremendamente estúpida de esta especie.

Seguramente ustedes se preguntarán ¿y de qué tanto se queja este torpe? ¡Si el también es un crítico! Efectivamente mis lectores; padezco el mismo mal endémico que mis compañeros; por ello, cualquiera de ustedes está autorizada a abofetearme (en nuestro foro) cuando quiera pararme en el pináculo del mundo, sintiéndome la punta de la lanza que comanda la evolución cinematográfica. Como recordatorio a esto, esgrimimos en nuestro site un slogan que clama libertad sobre este tipo de absurdos.

¿Y que por qué escribo esto ? Simple. Estamos cansados (y ahora hablo en mi papel de cinespectador) de escuchar palabras ácidas sobre cualquier película que se estrena. Estamos hartos de leer los periódicos para ver las recomendaciones y encontrarnos con que el Crítico del Diario sugiere nada porque todo lo que esta en cartelera es una basura y que vayamos bajo nuestro propio riesgo. Y estoy, en lo muy personal, harto de escuchar que cintas como Episodio II o Spider-Man tienen errores de todo tipo, en su guión, en sus actuaciones, en su Dirección.

¿De verdad los Críticos no entienden que a veces vamos al cine a divertirnos?, ¿Les parece tan tremendamente absurdo que a veces queramos ver cintas como Spider-Man o Star Wars?

Ya sé, me dirán ellos mismos que Star Wars es una cinta de culto y que no se merece estas precuelas. Pero yo les digo ¿Y quién puede decir lo que se merece o no?, ¿Quién si no los fans pueden juzgar si es buena o mala? y no hablo de los fans actuales, sino de aquellos que nos zampamos cintas que hoy nos parecerían un bodrio, como Gremlins o Karate Kid y que sin embargo disfrutamos culpablemente hace muchísimos años. Somos esos fans quienes vimos, siendo niños la trilogía inicial y creánme, disfrutamos enormemente la trilogía actual.

En lo personal me gusta ver cine comercial; amo el cine comercial. Me divierte, me evade, me transporta a universos que ni siquiera en mis más absurdas pesadillas he imaginado. Fue el único modo de encontrarme con un mundo virtual en Matrix y de ver a los muertos desde los ojos de un muerto en Sexto Sentido.

Disfrutar el cine como tal, es atreverse a vivir y a morir bajo la lente de un Director. Ver el cine como un espectáculo y no sólo como algo etéreo para rendirle culto, es saber que hay cintas tan malas como para jamás presenciarlas de nuevo, pero que hay películas sumamente taquilleras y comerciales que nos provocan ir una y otra vez a las salas, y aún más, comprar el DVD y ser fans de ella. No en balde Harry Potter rompió todos los récords y se quedó solamente abajo de Titanic.

Así, puedo ver realizaciones como El Padrino y maravillarme ante su majestuosidad y puedo también, ser partícipe de Spider-Man y Episodio II, sin querer hurgar en sus escenas en búsqueda de errores, porque sin hacerlo soy feliz. Y soy feliz regresando una y otra vez a las salas sólo por el placer de hacerlo o romper mis propias marcas personales. Y también soy feliz, teniendo en mi vitrina algunos juguetes de cintas ya idas, pero que se quedaron para siempre en mi memoria visual.

Los espectadores somos así, y no requerimos de la visión amarga de un Crítico que no vive mas que para sí y su pequeño mundito.

Yo soy un crítico también... y ruego todos los días para no caer en la tentación de estos males y verme libre de los síntomas de una enfermedad progresiva e incurable. Me voy. Hoy es estreno cuasimundial para Episodio II y estreno en México de Spider-Man. Nos vemos en el Cine.



Ciudad de México, Mayo 2002 

 Anuncios
Regresar

 
Manifiesto Cinematográfico

Estrenos

Preestrenos

Carteles

Otros Artículos

Regresar
 
[home] [home] [home][admin]